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sábado, 7 de marzo de 2009

Culo veo, culo quiero...



Ya tenemos nuevo audio de Manuel Domínguez Guerra... genial, como siempre... jijijijiji

"Culo veo, culo quiero"... (¿de qué me suena a mí esto...?)



miércoles, 4 de marzo de 2009

Copiar y pegar

Ahora que está tan de moda eso de "copiar y pegar" en tantos ámbitos de la danza y de la vida (no voy a dar ejemplos, ¿para qué? cualquiera que tenga internet y dos dedos de frente se puede dar cuenta...), me ha hecho gracia ver hasta qué punto llega esta fiebre...

No importa si eres la bailarina más reconocida o si solo te reconocen en tu patio de vecinos, da igual el dinero que tengas para asesorarte de coreógrafos, estilistas y demas "animales de la imagen", es lo mismo que tu coreografía la vayan a ver 100 personas que 100.000... cuando una persona no tiene dignidad, honradez y, sobre todo, honestidad consigo misma y con los demás, todo vale, señores...

Bienvenidos al maravilloso mundo del "copiar y pegar": si una fórmula funciona, no lo duden, copienla y no pierdan tiempo pensando por sí mismos o siendo creativos, ¿para qué? la creatividad ya no vende, y se pierde taaanto tiempo...
total, si al fin y al cabo la gente no tiene memoria... ¿no?



viernes, 13 de febrero de 2009

Tanto vendes, tanto vales...


En este mundo de mediocridades, burdas copias, rivalidades estúpidas, engaños consentidos, hipocresías y máscaras... yo me quedo con La Belleza...

que os aproveche la basura de la que comeis...




Enemigo de la guerra
y su reverso, la medalla,

no propuse otra batalla

que librar al corazón

de ponerse cuerpo a tierra

bajo el paso de una historia

que iba a alzar hasta la gloria

el poder de la razón.


Y ahora que ya no hay trincheras

el combate es la escalera

y el que trepe a lo mas alto

pondra a salvo su cabeza

aunque se hunda en el asfalto

la belleza...


Miralos como reptiles,

al acecho de la presa,

negociando en cada mesa

maquillajes de ocasión;

siguen todos los railes

que conduzcan a la cumbre

locos, porque nos deslumbre
su parasita ambición.

Antes iban de profetas

y ahora el éxito es su meta;

mercaderes, traficantes,

mas que nausea dan tristeza,

no rozaron ni un instante

la belleza...


Y me hablaron de futuros

fraternales, solidarios,
donde todo lo falsario

acabaria en el pilón.
Y ahora que se cae el muro

ya no somos tan iguales

tanto vendes, tanto vales

¡viva la revolución!


Reivindico el espejismo

de intentar ser uno mismo,

ese viaje hacia la nada

que consiste en la certeza

de encontrar en tu mirada

la belleza.
..

Luis Eduardo Aute

domingo, 30 de noviembre de 2008

Para aquellos que mienten...

no hay más estúpido que el que acaba creyendo sus propias mentiras...

y, desgraciadamente, el mundo está lleno de estúpidos...



Cuando estuve en un bosque encantado
noté con asombro
que una piedra me cantaba
con modulaciones y con timbres de tenor.

Debajo de la piedra vi a un sapo invernando
y supe
que era el sapo el que cantaba
y seguí buscando maravillas que saber.

Quería una princesa convertida en un dragón,
quería el hacha de un brujo para echarla en mi zurrón,
quería un vellocino de oro para un reino,
quería que Virgilio me llevara al infierno,
quería ir hasta el cielo en un frijol sembrado,
y ya.

De lejos vi una fuente que brillaba
y corrí hacia ella,
pues tenía aguas de oro:
era inconfundible aquel color como miel.

El sol se reflejaba en la fuente abandonada
y supe
que era el sol el que brillaba
desilusionado por dos veces me alejé.

Quería una princesa convertida en un dragón,
quería el hacha de un brujo para echarla en mi zurrón,
quería un vellocino de oro para un reino,
quería que Virgilio me llevara al infierno,
quería ir hasta el cielo en un frijol sembrado,
y ya.

Después de mil fracasos como estos
me sentí muy tonto:
nos habían engañado;
y me fui a buscar al primer hombre que mintió.

Caminé los caminos,
recorrí los recorridos,
pero cuando hallé al culpable
hecho un mar de lágrimas, al verme, me pidió:

Yo quiero una princesa convertida en un dragón,
yo quiero el hacha de un brujo para echarla en mi zurrón,
yo quiero un vellocino de oro para un reino,
yo quiero que Virgilio me lleve al infierno
yo quiero ir hasta el cielo en un frijol sembrado
y ya.

Silvio Rodríguez