Ha sido el descubrimiento del fin de semana para mí... impresionante... me pongo a pensar en cómo podría describir lo que me ha hecho sentir esta mujer en sus clases o simplemente escuchándola hablar mientras comíamos (esa conversación maravillosa del domingo en la sobremesa que también compartimos con Tarek...) y me resulta muy difícil encontrar las palabras, porque ella es puro sentimiento, pura energía, Tierra, es autentica y Real, en el sentido más hermoso que se pueda atribuir a estas dos palabras.
Los que me conocen saben cómo me chirría el oído cada vez que escucho en el mundillo oriental a alguien llamarnos "diosas", o cómo se me ponen los pelos de punta cuando intuyo que alguna que otra pretende sacarme "la diosa que llevo dentro": ¡¡señoras, que estamos ya muy mayorcitas para tantas ñoñerías, por favor!! será que una es demasiado rudimetaria o muy poco espiritual o que no ha conectado con la pepa que lleva dentro o que se ha dejado el chakra del sentido común demasiado abierto, qué se yo... pero yo los cuentos de hadas deje de creermelos hace mucho tiempo... dejad de buscarme la diosa, que yo por aqui dentro no tengo a ninguna diosa metía...
Lo siento, pero cuando busco un profesor o una profesora que me enseñe (en este caso, danza oriental) no busco alguien que me regale la oreja o me diga constantemente lo monísima que voy o lo terriblemente femenina que soy o me haga un cuento con la diosa que puedo llegar a ser, que de todo hay en este mundo... El estrógeno no me sirve, señoras, yo quiero algo más...
sí, será que soy un bicho raro...
Pero resulta que seré una soñadora, con mis sueños de realidad pura y dura, pero no soy la única, y claro que buscando y buscando he tenido la suerte de encontrar en varias ocasiones eso que se me había metido a mí en la
mollera que tenía que existir de una forma u otra. En una de esas ocasiones encontré a un hombre que me abrió las puertas a esta "danza de mujeres" como ninguna mujer había sido capaz antes (léanse las comillas muy entrecomilladas para las que no sepan quienes son los grandes maestros de la danza oriental y que aún crean que esta danza es de "uso exclusivo" de odaliscas,
salomeses, diosas y princesas varias), hablo por supuesto de
Zuel, mi Maestro (sin que sea del alma ni de la diosa ni de la Luna ni de na de na, porque cuando uno es Maestro no necesita más adjetivos)
...y al que no le guste que no mire.
Este fin de semana he tenido la gran fortuna de descubrir a otra gran Maestra (con mayúsculas también, y también sin más adjetivos), que ni es diosa ni falta que le hace. Su nombre, Narjess Montaser, es tunecina y derrocha tanta sensibilidad como sabiduría y amor por su cultura y su danza. Ha sido una de las profesoras del Festival del Mediterráneo, al que hemos ido este finde. Yo me considero novata en este ambiente y en estas danzas y aprendiza y espero serlo por muchos años, pero sé cuándo alguien me llega dentro, para eso no hace falta entender de técnica... Y Narjess a mí me ha llegado, me ha tocado hondo, eso puedo asegurarlo con la boca muy grande, y puedo decir también que me ha hecho crecer un poquito más y ha despertado mi curiosidad para seguir aprendiendo de esta danza, de su cultura, y de toda la autenticidad que lleva consigo una persona como ella sin tener que recurrir a artificios baratos de diosas y pétalos de flores...
Me ha hecho llorar de emoción con su arte, y eso para mí sí es verdadera magia, quédense ustedes con los duendes, señoras...
Ella, pura, brutal, arrolladora, con todo lo bueno y todo lo malo, intensa como buena mujer árabe, sincera, espontánea, natural... aqui sí que me faltarían los adjetivos para calificarla, porque Narjess no puede etiquetarse, a Narjess hay que vivirla...
Si quereis saber más de Narjess:
aqui