martes, 15 de septiembre de 2009

Hungry eyes...


Hungry eyes eran los míos cada vez que veía "Dirty dancing", esa historia romanticona, esos bailes, esas manos de hombre que me recordaban tanto a las de mi Ken (sí, el novio de Barbie...)
Recuerdo la primera vez que vi esa película, a escondidas de mi tia en casa de mi prima Ana... a escondidas de mi tia, claro, como vimos "Grease" también, eran las "pelis prohibidas"... (me llevé años sin entender la escena del "impermeable" de Grease... yo pensando, pero por qué se van a poner un impermeable dentro de un coche si ahí no se mojan... inocencia... jiji)
La primera vez que vi "Dirty dancing" fue una revelación: eso era lo que yo quería hacer, bailar, enamorarme, revelarme contra todo... oooh... creo que es de las pocas películas que no me canso de ver y, sobre todo, de las poquísimas que aún dejo que me engañen, dejando a un lado durante una hora y pico este cinismo que los años te regalan...
Pero la realidad siempre vuelve... y ayer volvió con todo su "esplendor" para llevarse a Patrick... cáncer de páncreas... ¿algo más real?
Aún así, queda la ilusión que nos dejó a tantos, los buenos momentos, sus películas...
Porque Jhonny seguirá bailando mambo para siempre...



1 comentarios:

Chayo dijo...

Siempre seguirá bailando.....
;)