martes, julio 01, 2008

Obediencia a la autoridad

¿Podría una persona normal llegar a torturar o asesinar a alguien sólo por obedecer órdenes o tendríamos que llegar a la conclusión de que se trata de un perturbado?

El experimento de Stanley Milgram demostró que la primera respuesta sería la más adecuada, aunque escandalice a algunos... Cuando se analizan los resultados de este ensayo de psicología social que realizó en los años sesenta con estudiantes de la Universidad de Yale se entiende hasta qué punto el ser humano adulto está dispuesto a hacer cualquier cosa mientras ésta forme parte de un mandato, es decir, mientras provenga de una autoridad reconocida.


Los aspectos legales y filosóficos de la obediencia son de enorme importancia, pero dicen muy poco sobre cómo la mayoría de la gente se comporta en situaciones concretas. Monté un simple experimento en la Universidad de Yale para probar cuánto dolor infligiría un ciudadano corriente a otra persona simplemente porque se lo pedían para un experimento científico. La férrea autoridad se impuso a los fuertes imperativos morales de los sujetos (participantes) de lastimar a otros y, con los gritos de las víctimas sonando en los oídos de los sujetos (participantes), la autoridad subyugaba con mayor frecuencia. La extrema buena voluntad de los adultos de aceptar casi cualquier requerimiento ordenado por la autoridad constituye el principal descubrimiento del estudio

Stanley Milgram. The Perils of Obedience (Los peligros de la obediencia. 1974)
En yotube encontramos un trozo de Redes en el que se explica el procedimiento y las conclusiones de este experimento:



domingo, junio 29, 2008

En tus brazos

viernes, junio 27, 2008

Qué falta de respeto, qué atropello a la razón...

Ciudado con los camaleones...

Veo tus brazos, que han llevado

mil adornos sobre su piel

y han olvidado hasta que fueron

una historia de amanecer.

Y tú, en función de relucir,

dejas la magia humana y vas

a interpretar otro papel,

fingiendo para diferir.

No sé si es desesperación

o humilde ya resignación,

en fin, no sé cómo llamar

a esa versión de un pavorreal,

sólo si sé que no eres ya

lo que quisiste ser.

Silvio Rodriguez

jueves, junio 26, 2008

Hay veces en que el cuerpo te dice ¡¡basta!!

...y más vale hacerle caso...




Debería ser más slow, lo sé... que tomarse las cosas tan a pecho no sirve de nada, ya lo dice mi madre...
El caso es que estoy muy de acuerdo con la filosofía del slow movement, ese que dice que "hay que aparcar la prisa y disfrutar del cada minuto. Para ello reivindica un una nueva escala de valores, basada en trabajar para vivir y no al contrario. La biodiversidad, la reivindicación de las culturas locales y un empleo inteligente de la tecnología, son algunas de sus principales señas de identidad.Por que como dice el corrido mexicano “ No hay que llegar primero, sino que hay que saber llegar”
No entiendo por qué me cuesta tanto aplicarme el cuento y al final siempre acabo con el sofocón, o lo que es peor, con mi cuerpo diciéndome a gritos ¡¡qué te pares te he dicho!!

Vamos a ver si consigo aplicarme...

En una semana me dan las vacaciones (curioso eso de "me dan" y no "cojo"...)

Necesito playa y relax...

Y para reirme un rato, Raulito, cantando "Sigo siendo el rey", con un cameo especial del Flaco de Úbeda...jijijiji


Si tu desires une chose très fort
n´y touche pas
s´il te reviens,
il serà a toi pour toujours.
Si non
c´est qu´il ne t´avais jamais appartenu...

miércoles, junio 25, 2008

ORIGINAL


Copio y pego del blog de El Caracol, me ha encantado esta breve reflexión...


"Original", tendemos a olvidarlo, no significa distinto, raro, diferente, sino "perteneciente o relativo al origen". "A su propio origen", convendría aclarar. Sólo en un sentido vago se puede aplicar a veces a algo o alguien que resulta novedoso, pero precisamente porque obedece a referentes muy personales, de lo que suele derivarse casi siempre aquello que lo hace característico. Tenerlo presente ahorraría a muchos artistas esa especie de obsesión por convertirse en "únicos" que termina casi siempre por falsear su verdadera identidad. Sólo aceptándose uno mismo, mostrando con naturalidad la verdadera condición, es posible expresar lo esencial en cada uno de nosotros. Sólo entonces como personas y como artistas seremos insustituibles.


Manuel Domínguez Guerra. El rapto de Europa. (cc) 1995.

martes, junio 24, 2008

DALI

Genial...

He encontrado este video en el blog de Malas Palabras, es un corte de un programa norteamericano de 1950, “What’s My Line?” , en el que los concursantes deben acertar la identidad del invitado, en este caso Salvador Dalí...

Los pobres intentan etiquetar a un inetiquetable...

Buenísimo...

NUEVA IMAGEN

Pues sí, ¡¡renovarse o morir!! hoy estreno nuevo look de blog... en realidad no tiene mucho que ver con el anterior, como tiene que ser, "si buscas resultados diferentes, no te empeñes en seguir haciendo lo mismo..."
Tengo ganas de cambios...
¡¡Bienvenidos!!


Joel Grey (El inolvidable Emcee de la película "Cabaret") en The Muppet Show...

Sin comentarios...

TU ME FAIS TOURNE LA TÊTE

No me deja de tourne la tête, qué le vamos a hacer...

Pero esta canción me gusta, es alegre, para dejarse llevar y no pensar, como en un tiovivo...

Yo de buena puedo ser muy buena (rayando lo tonta), pero a las malas soy lo peor...

Es lo que tiene ser signo de fuego...

lunes, junio 23, 2008


LA GAVIOTA

Corrían los días de fines de guerra
y había un soldado regresando intacto:
intacto del frío mortal de la tierra,
intacto de flores de horror en su cuarto.

Elevó los ojos, respiró profundo,
la palabra cielo se hizo en su boca
y como si no hubiera más en el mundo
por el firmamento pasó una gaviota.

Gaviota, gaviota, vals del equilibrio,
cadencia increíble, llamada en el hombro.
Gaviota, gaviota, blancura del lirio,
aire y bailarina, gaviota de asombro.
¿A dónde te marchas, canción de la brisa,
tan rápida, tan detenida,
disparo en la sien y metralla en la risa,
gaviota que pasa y se lleva la vida?

Corrían los días de fines de guerra,
pasó una gaviota volando, volando
lento, como un tiempo de amor que se cierra,
imperio de ala, de cielo y de cuándo.

Gaviota, gaviota, vals del equilibrio,
cadencia increíble, llamada en el hombro.
Gaviota, gaviota, blancura del lirio,
aire y bailarina, gaviota de asombro.

Corrían los días de fines de guerra,
pasó una gaviota volando volando
y el que anduvo intacto rodó por la tierra:
huérfano, desnudo, herido, sangrando.

Silvio Rodríguez

Porque al final todo cae...
al final todo se va a la mierda, pues sí, todo se acaba...
nadie se libra de la mediocridad y la cobardía en esta ciudad de misa y pandereta...
cada uno a lo suyo y dios en la de todos...

BIENVENIDOS