viernes, 2 de noviembre de 2007

ALFONSO DEL VALLE

El pasado martes me reencontré con una de mis costumbres del pasado, ya casi olvidadas...Los martes de la Carbonería...
Hacía años que no iba un martes a escuchar a Alfonso en ese rinconcito que reservan a los cantautores en la entrada de este bar tan "típico" de Sevilla y tan de referencia para los cantautores sevillanos y los "extranjeros" que se pasan por aqui...Es una de esas cosas que he dejado olvidada por el camino a lo largo de estos años, pero a la que también me gustaría volver de vez en cuando..paso a paso...
El pequeño rinconcito que decía estaba llenísimo de gente, muy buen rollito, como el que Alfonso sabe crear cada vez que canta..."palmitas", risas, canciones...yo estaba reventada de sueño, pero me desperté enseguida con la música y la marcha que tiene este hombre (que parece que no cambien, aunque pasen los años..). Me encantó reencontrarme con Alfonso después de tanto tiempo, hay cosas buenas que nunca cambian...
Emocionante fue el final del concierto, cuando cantó "entre tartas de café", el gran éxito de su primera época en la Carbo, cuando yo aún estaba en el instituto y me escapaba todos los martes que podía para escuchar a Alfonso en concierto, y me tenía que ir siempre antes del segundo pase porque se me escapaba el último 27... Todo el bar se sabía la canción y todos la cantábamos bajito...ufff...los pelos de punta...
Qué bonito recordar por una noche aquella época en la que aún teníamos inocencia...


WEB DE ALFONSO DEL VALLE

Cada Peldaño (Dedicado a Alfonso del Valle) Por Manuel Cuesta
Ninguno de nosotros sabemos a ciencia cierta si nos lloverá en abril. Alguien me comentó que Julia Roberts ha sido vista por la calle Sierpes en busca de canciones que sacien su corazón, hace mucho que dejó su esquina de Sunset Boulevard y a todos los “Richard Geres” que se le cruzaron en el camino. Todos buscamos a alguien que nos regale un trozo de calor envuelto en papel celofán y que nos haga sentir tan vivos que nos consiga poner los pies de puntillas. Caperucita ha crecido, es una adolescente y sabe que en este mundo hay lobos que están al acecho, para desgarrarle el corazón de las entrañas, en las afueras de Mijas o en las inmediaciones de Coín. Que no nos quedan lágrimas que derramar por los miles de inmigrantes que cruzan cada día el estrecho en patera; dejando su vida en el mar o en las costas de Andalucía. McGregor llora desde la orilla viendo al extranjero dejar su último aliento en la playa, y a veces se arrepiente por haber conseguido caminar hacia delante, cuando el mundo parece que va hacia atrás. Cada peldaño es un intento, una vida, un trozo de alma que dejamos en el camino. Una búsqueda por encontrar el quinto elemento o la cuarta dimensión que nos ayude a entender lo que sucede a nuestro alrededor día tras día. Haciendo Zapping no aplacaremos nuestros miedos y nuestras incertidumbres. Vivimos tiempos difíciles en un mundo movido por el odio, la guerra y la violencia. Los petroleros se desangran en los mares y las mujeres mueren a manos de sus esposos en sus casas. Pero como bien canta Alfonso del Valle, vendrán tiempos mejores, al menos eso esperamos. Y eso nos ayuda a creer en cada uno de sus acordes y en cada una de sus sonrisas sobre el escenario.

2 comentarios:

una chica de marte dijo...

Recuerdo un concierto en una sala pequeña de Triana. Cantaba con otro cantautor que también me gustó bastante. Eran otros tiempos. Tiempos de soledad y de absorber lo que veía con necesidad. Me gustó muchísimo aquel día. Me has hecho recordarlo, querida Qalamana

Qalamana dijo...

"Tiempos de soledad y de absorver lo que veía con necesidad"...lo has descrito perfectamente...pero bueno, como dicen Les Luthiers "cualquier tiempo pasado fue anterior.." jijiji siempre es bueno tener recuerdos que te hagan soltar una sonrisilla.. ;)